Estados Unidos vence a Guatemala con doblete de Diego Luna y avanza a la final de la Copa Oro 2025
Diego Luna marcó dos goles en 15 minutos y Estados Unidos venció 2-1 a Guatemala para avanzar a la final de la Copa Oro, donde enfrentará a México o Honduras el próximo domingo en Houston.
Estados Unidos volvió a una final de Copa Oro tras cuatro años al imponerse 2-1 a Guatemala este miércoles en Energizer Park, gracias a un arranque fulminante liderado por Diego Luna, autor de un doblete en los primeros 15 minutos del partido. A pesar de sufrir en la segunda mitad, el conjunto estadounidense sostuvo la ventaja y disputará su décimo tercera final del torneo de Concacaf.
Luna, de 20 años, fue la figura del encuentro. El atacante marcó al minuto 4 y al 15, consolidando una actuación individual que lo confirma como uno de los jugadores con mayor proyección del programa nacional estadounidense. Con este resultado, Estados Unidos enfrentará el próximo domingo en Houston al ganador de la otra semifinal entre México y Honduras.
Diego Luna, el motor de un inicio demoledor
El inicio del encuentro fue todo para el conjunto dirigido por Mauricio Pochettino. En apenas el minuto 4, Alex Freeman desbordó por derecha y asistió a Malik Tillman, quien cedió para Luca de la Torre. El mediocampista disparó al arco, y tras una floja reacción del portero Kenderson Navarro, el balón quedó suelto en el área. Luna, atento, controló con derecha y definió de zurda por encima del guardameta.
El gol no solo significó un golpe anímico para Guatemala, sino también ratificó el crecimiento de Luna en el ciclo del USMNT, tras quedar fuera del equipo olímpico sub-23. Lejos de conformarse, el jugador del Real Salt Lake amplió la ventaja en una jugada individual de gran calidad. En el minuto 15, recibió un pase largo de Tillman desde la banda contraria, controló con calma a 40 metros del arco, se perfiló hacia adentro con un amague que dejó atrás a José Carlos Pinto, y sacó un disparo cruzado que se incrustó junto al poste.
Guatemala responde y complica el cierre
Aunque el marcador reflejaba una cómoda ventaja para los norteamericanos, Guatemala no bajó los brazos. A partir del minuto 20, el equipo dirigido por Luis Fernando Tena comenzó a empujar con mayor convicción, aprovechando la pasividad del mediocampo estadounidense. Rubio Rubin, exjugador del USMNT que representa ahora a Guatemala, fue el primero en amenazar con un gol anulado por fuera de juego al minuto 29. Cinco minutos más tarde, exigió una gran atajada de Matt Freese, quien se lució con una salvada con el pie.
Al término de la primera mitad, el dominio estadístico era guatemalteco. La Bicolor superaba a Estados Unidos en remates (13-6) y en goles esperados, evidenciando las dificultades del conjunto estadounidense para controlar el ritmo del partido tras el arranque explosivo.
Un final con drama
El ingreso de Olger Escobar, joven nacido en Massachusetts de padres guatemaltecos, cambió la dinámica ofensiva de los centroamericanos. En el minuto 80, Escobar se internó desde la izquierda, enganchó hacia adentro y colocó un disparo ajustado entre Freese y el poste para descontar y desatar la esperanza chapina.
Los últimos minutos fueron un asedio. Guatemala rozó el empate en tiempo de compensación, cuando José Morales remató desde fuera del área y obligó a una estirada salvadora de Freese hacia el segundo poste. La defensa estadounidense resistió con lo justo y logró mantener el 2-1 hasta el silbatazo final.
Una nueva oportunidad por el título
Con esta victoria, Estados Unidos accede a su 13ª final en la historia de la Copa Oro. Suma siete títulos en su palmarés, pero todas sus cinco derrotas han sido ante México, su potencial rival del domingo. De concretarse ese enfrentamiento, será un nuevo capítulo del clásico regional con trofeo en disputa. Si avanza Honduras, sería la primera final entre ambos en este torneo.
En cualquier caso, será el último partido oficial del USMNT antes de su debut en la Copa Mundial 2026, en la que será anfitrión. Por ello, la final representa no solo una oportunidad para consagrarse como campeón de Concacaf, sino también para reforzar el proyecto de un equipo joven que aún busca su mejor versión.